Contraluz en CONACULTA

marzo 10, 2010

Últimos ejemplares de Contraluz #1

enero 28, 2010

Si aún no consigues la primera edición impresa de Contraluz, busca uno en el café cultural La casa de la 9, donde te esperan los últimos ejemplares.

http://lacasadelanueve.blogspot.com/

Estén atentos para recibir más información próximamente sobre nuestra segunda edición.

Héctor Villanueva sobre el Caso CECUT

enero 28, 2010

Para ver su carta dirigida a Consuelo Sáizar, haz click aquí.

Contraluz presente en la FIL 2009

diciembre 5, 2009

Gente en la FIL enterándose de lo que sucede en Tijuana con el caso CECUT. Más de 150 ejemplares entregados a bibliófilos, intelectuales y público en general en los últimos tres días. Algunos comentarios: la mayoría se asombran del caso y simpatizan; algunos platicando casos de terror en las instituciones de cultura en sus ciudades de origen, al igual que en las nacionales.

Informarnos, tomar acción y persistir.

Presentación de Contraluz (20 de noviembre)

diciembre 5, 2009

Presentación de Contraluz en el evento La revolución está en ti en Plaza Santa Secilia, Zona Centro (Tijuana, México), el pasado viernes 20 de noviembre. En las fotos: Gidi Loza, Sergio Brown, Alfredo González Reynoso, Margarita González, Roberto Romero-Molina, Sidharta Ochoa, Jhonnatan Curiel, Luis Miguel Villa, Christian Zúñiga, Mariana Chavez, entre otros.

Entrevista a Víctor Clark Alfaro (Youtube)

noviembre 29, 2009

Víctor Clark Alfaro, director del Centro Binacional de Derechos Humanos (CBDH), habla sobre la acusación que en 1994 hizo de tráfico de migrantes al entonces delegado del Instituto Nacional de Migración (INAMI) y ahora director del Centro Cultural Tijuana (CECUT), Virgilio Muñoz. Además, Clark Alfaro da su opinión como ciudadano sobre la designación de Virgilo Muñoz como Director del CECUT (mayo del 2009) y deja en claro que “alguien con estos antecedentes de corrupción creo que no debería estar ahí”.

Ya desde antes de que el señor Muñoz asumiera el puesto, más de 300 artistas, escritores, intelectuales y académicos de la región se opusieron esta la designación firmando una carta dirigida a la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), Consuelo Sáizar, que pedía su destitución. A pesar del tiempo, del apoyo de la comunidad cultural del país y de un sello oficial que comprueba que la carta fue recibida en la recepción misma de CONACULTA, la señora Sáizar ha mantenido un dudoso silencio ante la problemática. Para mayor información, entra a:

www.todossomosunmundopequeno.blogspot.com, un colectivo de artistas tijuanenses en resistencia a las malas políticas culturales de la región y el país); o a:

www.publicacioncontraluz.wordpress.com, una publicación impresa/electrónica que surge a partir del descontento hacia la problemática en el CECUT.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Archivo hemerográfico caso INAMI/Muñoz (5)

noviembre 29, 2009

Archivo hemerográfico caso INAMI/Muñoz (4)

noviembre 28, 2009

Archivo hemerográfico caso INAMI/Muñoz (3)

noviembre 24, 2009

Archivo hemerográfico caso INAMI/Muñoz (2)

noviembre 22, 2009

Archivo hemerográfico caso INAMI/Muñoz (1)

noviembre 22, 2009

Entrevista a Víctor Clark Alfaro (Video)

noviembre 22, 2009

Para ver, click aquí.

 

(Entrada editada el 28 de noviembre).

Contraluz (No. 1)

noviembre 22, 2009








Páginas del informe del CBDH (1994)

noviembre 21, 2009

Entrevista completa a Víctor Clark Alfaro

noviembre 21, 2009

Alguien con antecedentes de corrupción no debe dirigir el CECUT: Víctor Clark Alfaro

 

11 de noviembre de 2009

¿De qué fue acusado Virgilio Muñoz por el Centro Binacional de Derechos Humanos en 1994?

 

[El nombramiento]

 

Bueno, pero para explicar de qué fue acusado necesito narrar cómo llegamos a esa acusación. El Centro Binacional de Derechos Humanos se fundó en enero de 1987. Yo soy activista desde 1983 y hemos dedicado toda nuestra atención a grupos muy vulnerables. Tenemos proyectos con diferentes sectores de la comunidad que la sociedad los considera muy vulnerables: transgéneros, trabajadores sexuales, indígenas, migrantes (particularmente de Oaxaca), y otros proyectos que hemos desarrollado; pero en particular nos interesa el tema migratorio. Y desde entonces hemos documentado muchas violaciones que se cometen en contra de migrantes. No es un mundo ajeno a la oficina porque tenemos mucha relación con los migrantes y las violaciones que se cometen en su contra, particularmente por parte de autoridades. Así que tenemos una relación institucional con autoridades que se dedican y que abordan el tema migratorio. En el pasado, en los ochenta, [era una relación] de denuncia por los niveles de corrupción que en particular en el Instituto Nacional de Migración existían, porque ha sido una corrupción tradicional o histórica, por lo menos, hasta esos años. Y Virgilio aparece en el escenario cuando lo nombran Delegado del Instituto Nacional de Migración. Quiero decir también que a Virgilio, si bien es cierto no es mi amigo, lo conocía de años atrás y tenemos, incluso, amigos comunes porque los dos somos nativos de Tijuana y estudiamos en la misma secundaria, en “la Poli”, donde yo lo vi de lejos; no es mi amigo pero nos cruzamos y tenemos amigos comunes de aquellas épocas. Así que a Virgilio, en 1994 (o no me acuerdo si a fines del 93 o principios del 94) lo nombran Delegado del Instituto Nacional de Migración. Realmente me sorprendió el nombramiento porque no tenía ninguna relación con migración. Él había trabajado en el Instituto Nacional Indigenista, hasta lo que sé, donde yo tengo una relación como antropólogo social, por mi defensa de los indígenas mixtecos y demás, y me sorprendió que lo nombraran ahí. Bueno, no me sorprendió porque esos puestos son de carácter político y usualmente así sucede en este país. Bueno, el caso es que lo nombran Delegado del Instituto Nacional de Migración y era 1994. Hasta ese año, el Instituto se había caracterizado por relaciones de corrupción con grupos distintos vinculados al tema migratorio, en particular con polleros.

 

[El rumor]

 

Cuando Virgilio entra a ese puesto recuerdo que nos reunimos 2 ó 3 veces para desayunar; intercambiamos opiniones sobre el tema migratorio; Virgilio desconocía por completo el tema, por supuesto. Sin embargo, meses después de que lo nombran me acuerdo que nos volvimos a reunir porque escuchamos rumores de lo mismo que habíamos escuchado con delegados anteriores: la vinculación del Instituto con grupos de polleros que pagaban protección para poder realizar sus actividades. Y recuerdo que me fui a desayunar con Virgilio y le comenté que estábamos escuchando rumores de que ya en su delegación, como Delegado, seguían las mismas versiones de que los polleros grandes y los pequeños estaban pagando protección al Instituto. Se lo comentamos de buena fe para advertirle, bueno, algo estaba pasando. Recuerdo que me dijo: “No, no te preocupes. Voy a ver”. Y así pasaron varios días pero el rumor siguió siendo insistente. No me sorprendió en ese momento que Virgilio se hubiera articulado, como voy a platicar, a proteger ese tipo de actividades porque era una práctica común e histórica de todos los delegados que llegaban y se vinculaban a ese tipo de relaciones porque era un dinero fácil, o sea, todos los delegados anteriores lo hicieron y parece que Virgilio no fue la excepción. No lo ponía en riesgo, era una época de mucha corrupción, como sigue siendo hoy también. Así es que, con el rumor cada vez más insistente, decidimos abrir una investigación por parte de nuestra oficina.

 

[La investigación]

 

¿Con quién investigamos? ¿Quiénes fueron nuestras fuentes? Nuestra oficina tiene una relación que tiene que ver con la información que nos proporcionan los polleros. En 1986-87, nosotros fuimos a la “zona de tolerancia” a hacer trabajo de campo para conocer el mundo de los polleros y poder tener una visión más clara del fenómeno migratorio. Así que, en esos años pues conocí a un grupo de polleros que a final de cuentas entendieron el rol que jugábamos de defensa de los migrantes y a nosotros sólo nos interesaba conocer su información de violaciones que cometen policías de todos los niveles en contra de migrantes, y ellos son la mejor fuente. Así es que ellos entienden el rol, yo no me meto con sus cosas, nos dan información vital de violaciones que comete la policía municipal, la federal. Así es como conocemos desde entonces a un grupo de polleros, que son alrededor de veinte, no son muchos. Y acudimos a ellos para obtener información de la vinculación que había de polleros con el Instituto Nacional de Migración, o sea que estaban aportando dinero para permitirles tener sus actividades. En la frontera, nosotros distinguimos a dos tipos de polleros: los que pertenecen a los grandes cárteles y lo que yo llamo “polleros locales”, es decir, polleros que cruzan sólo a gente de Tijuana a San Diego (“el brinco”, como le llamaban en aquellos años), de Tijuana a San Ysidro o de Tijuana a Los Ángeles. Son polleros que muchos de ellos se manejan en la “zona de tolerancia”, que tienen una estructura muy simple en su organización. Bueno, acudimos con ellos como fuente principal de información. También acudimos con varios agentes de Beta, que estaban activos en ese año, con una secretaria del Instituto Nacional de Migración y con un ex-director o ex-coordinador del Grupo Beta. Esas fueron fundamentalmente las fuentes de información. Nosotros las considerábamos fuentes confiables de información, conocíamos a los informantes, y la información comenzó a fluir.

 

[El informe]

 

Toda la información, en un informe que después publicamos que se llama Instituto Nacional de Migración: Viejas formas y nuevos métodos de corrupción… Toda esa información la fuimos analizando y sistematizando para publicarla en un informe que después dimos a conocer en una conferencia de prensa. Y los rumores pues no estaban errados. Toda la información apuntó que funcionarios del Instituto Nacional de Migración estaban recibiendo dinero para proteger las actividades de los polleros. Era exactamente lo mismo que habían hecho los delegados anteriores. Así nos enteramos que había un agente de migración que Virgilio tenía en el aeropuerto apodado “El Expreso de Oriente” (así lo apodaban al agente de migración). Este agente se dedicaba al tráfico de chinos. Llegaban chinos al Aeropuerto de Tijuana y “El Expreso de Oriente” simplemente los dejaba pasar y él mismo, con contacto con polleros, los trasladaba a Estados Unidos. Supimos también que la Delegación recibía fuertes cantidades, el Delegado en particular, de los cárteles de polleros que en ese entonces funcionaban, en particular “Los avispos”, que así los apodaban, otro grupo: “Los Peralta”, bueno, había varios grupos importantes. Había un grupo que cruzaba por semana a mil personas a Estados Unidos. Quizá suena un número exagerado pero en ese año cruzar migrantes a Estados Unidos no es lo mismo que hoy. Hoy está la frontera sellada en esta parte de la frontera y la migración se ha desviado a otros puntos. Ya no hay… Aquí en este momento no podemos encontrar a ningún cartel de polleros que esté cruzando a mil personas por semana porque no lo hay. Pero en aquellos años cruzar la frontera era relativamente fácil. Apenas se estaba implementando la Operación Guardián. Es decir, el escenario fronterizo era otro. Este grupo de “Los avispos” estaba cruzando, si mal no recuerdo, 500 personas por semana. O sea, suenan los números muy grandes pero, si uno entiende el contexto, no lo eran porque cruzar era relativamente fácil. Así es que todo apuntó a que el Sub-Delegado de Migración, Gabriel Cuervo (que era Sub-Delegado en aquel entonces), y el Jefe de Inspectores, un tipo que no me acuerdo su nombre pero se apellidaba, si mal no recuerdo, Rubalcaba, eran el contacto con los polleros. El Delegado, en este caso, Virgilio Muñoz, él no tenía una relación con los polleros; él simplemente recibía dinero que le dejaban, tenemos entendido, encima de su escritorio; o sea, no tuvo esa relación personal porque tenía operadores, y así funciona ese medio, para que te hagan llegar el dinero, producto de la protección que le otorgas a los polleros. Pues toda la información apuntó en esa dirección. En aquel entonces denunciamos a otro personaje del que voy a omitir mencionar su nombre, que también era de la Secretaría de Gobernación (amigo de Virgilio, también), que también lo denunciamos en ese momento por estar haciendo lo mismo. Y el documento menciona y denuncia a una gran cantidad de personas con su nombre y apellido. Mencionamos hechos del Aeropuerto Internacional, del Delegado que tenían ahí. Es decir, creo que el informe tiene suficiente información para probar que ahí había hechos de corrupción graves y escandalosos. Pues resulta que este informe nos tomó varios meses armarlo; no fue fácil. Asumíamos que había riesgos porque tocaba intereses tan delicados y en otras experiencias que habíamos tenido ya hasta ese año en denuncias anteriores que habíamos hecho de otro tipo de cosas (de víctimas de la tortura y otras cosas), siempre hay riesgos en ese tipo de denuncias. Se tocan intereses muy fuertes donde está involucrado dinero y asuntos de corrupción. Pero, en fin.

 

[Carpizo: “Este muchacho perdió la cabeza”]

 

Redactamos el informe y estábamos a punto de darlo a conocer cuando de manera sorpresiva me habla el entonces director o coordinador de Grupo Beta (no el que nos dio la información; ése fue un ex-coordinador; sino el coordinador en ese momento) y nos dice que agentes de gobernación quieren hablar con nosotros; y llegan a la oficina (recuerdo que era como las 6-7 de la tarde) y los agentes de gobernación, que venían acompañados del coordinador de Beta, nos dicen o nos preguntan que qué sabemos de la corrupción de la Delegación del Instituto Nacional de Migración, con Virgilio, y les decimos que mucho, que por qué era la pregunta, y nos dicen que tienen instrucciones del Secretario de Gobernación de investigar la corrupción que saben ellos se está dando en la Delegación, y nos sorprende que nos digan eso porque nosotros estamos en los mismo. Entonces les decimos que tenemos un informe casi concluido (de hecho ya lo teníamos), pero nos dicen ellos que si les podemos entregar este informe que tenemos aquí y les decimos que no, que ya estábamos a punto de sacarlo. En realidad ya lo teníamos, lo que pasa es que en esas semanas, en esos días había un evento, yo no soy fan al fútbol, pero había un evento internacional de fútbol y las notas de prensa de primera plana eran las del fútbol y nosotros queríamos que la nota fuera la nuestra y estábamos esperando el día apropiado para que no hubiera fútbol al siguiente día y fuera la nota la nuestra para que resaltara en las primeras planas de los diarios locales y nacionales. El caso es que les decimos a los agentes de gobernación que ya casi tenemos el informe. Eso no me acuerdo si fue un martes o miércoles, y el viernes, a las 11 de la noche, me habla a mi casa (lo que nunca había sucedido) Pedro Ochoa que, bueno, él fue director, posteriormente, del Centro Cultural. Yo lo conocía de años atrás, pero Pedro en ese momento era el Coordinador de Delegaciones, a nivel nacional, de Delegaciones del Instituto Nacional de Migración a nivel nacional y tenía su oficina en la Ciudad de México en la Secretaría de Gobernación. Bueno, me habla Pedro y me dice: “Oye, Víctor. ¿Que tienes un informe de la corrupción de Virgilio?”. Pero eran las 11 de la noche; se me hizo muy extraño que me hablara a esa hora a mi casa. Le digo: “Sí”. Dice: “Oye, pues me interesa mucho. Tú sabes que estamos investigando a Virgilio y me interesa mucho tener el documento con tu investigación en nuestras manos”. Le digo: “¿Sabes qué? Déjame yo te la envío, ya lo estamos por concluir”. Y me dice: “Oye, pero aquí está conmigo el Sub-Secretario de Migración y Población”, que también yo lo conocía, Alfonso Navarrete, que pues años después fue Procurador de Justicia en el Estado de México y hoy es diputado por el PRI en la legislatura actual a nivel federal. Y me dice: “Oye, aquí está el Sub-Secretario. Alfonso quiere platicar contigo”; yo ya lo conocía a Alfonso, también. Me pasa a Alfonso y me dice: “Oye, Víctor. ¿Que tienes un informe? Pues ya sabes que estamos investigando a Virgilio y la corrupción allá en la Delegación y estamos muy preocupados por esa situación y ya tenemos mucha información, pero me gustaría mucho ver tu toda la información que tu tienes para confrontarla con la nuestra”. Y luego: “Alfonso, te prometo que cuando tenga el informe ya terminado te lo hago llegar por fax”, porque era el fax en aquel entonces, y me da su número y demás. Eso fue creo que un viernes; el lunes me habla el Secretario de Gobernación, el Dr. Jorge Carpizo, a quien también yo ya conocía porque fue el primer Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos; yo lo conocía en ese contexto. Me habla el lunes el Secretario de Gobernación; me habla y en ese periodo, en el 94, era un momento difícil para nuestra oficina porque un año anterior habíamos hecho denuncias muy graves de corrupción con el gobierno de Ruffo vinculadas con funcionarios vinculados al cártel de las drogas y sobre todo una gran cantidad de víctimas de la tortura. Entonces habíamos sido amenazados; teníamos amenazas de muerte por teléfono y no es que sea práctica de nosotros pero grabábamos las conversaciones como una precaución. Cuando me habla el Secretario de Gobernación pues inmediatamente encendimos la grabadora. Claro, él no sabe que lo grabamos; no era un acto de mala fe sino era en el mismo contexto que platiqué. La conversación era en relación a la corrupción en la Delegación, y Carpizo me dice: “Oiga, tengo entendido que usted tiene un informe. Ya me informó el licenciado Navarrete. Me dice Alfonso que usted tiene el informe, que no sé qué. Y pues yo le voy a pedir que si me lo puede enviar a la brevedad. Me gustaría mucho verlo. Ya sabe también que estamos investigando la corrupción”. Y en una parte de la conversación, que tenemos grabada, Carpizo me dice: “Yo no sé qué le pasó a este muchacho. No sé qué le pasó. Perdió la cabeza. Este muchacho perdió la cabeza. No me explico qué pasó”, y seguimos la conversación, y le digo: “Mire, Doctor. En cuanto tenga el informe se lo envío inmediatamente por fax”.

 

[El “cese fulminante” y la detención]

 

Dos días después tenemos una conferencia de prensa para dar a conocer el informe. No recuerdo si la conferencia fue a las 10 u 11 de la mañana. Y alrededor de las 12-12:30 le enviamos por fax el informe al Dr. Carpizo, al Secretario de Gobernación. Ellos en México, el mismo día que nosotros damos a conocer el informe (estuvo toda la prensa, como siempre), ellos hacen una conferencia de prensa, no recuerdo si a las 4-5 de la tarde, hora de México, y dan a conocer que Virgilio ha sido dado de baja, un cese fulminante, y puesto a disposición del Ministerio Público, junto con el Sub-Delegado y el Jefe de Inspectores, este señor Rubalcaba. Virgilio va a dar al Reclusorio Norte. Estuvo varios días. Para su fortuna, contrata abogados y logra salir. Pero resulta que… Bueno, al siguiente día, las notas aquí por lo menos en Baja California en primera plana en los periódicos locales o regionales. Bueno, salen las notas en primera plana en el periódico La Tarde, El Mexicano, El Sol de Tijuana… Éste es El Sol de Tijuana: “Cese fulminante a funcionarios corruptos”.

 

[CBDH, Estados Unidos y Secretaría de Gobernación]

 

Nos enteramos, a través de Secretaría de Gobernación… Bueno, ellos estaban investigando la corrupción en el Instituto, y para la mala fortuna de Virgilio que, sin saber nosotros que estaban haciendo ellos, también estábamos haciendo lo mismo: estábamos investigando la corrupción en el Instituto. Pero nos enteramos que el Dr. Carpizo se vio obligado a investigar (ellos tenían amistad; eran amigos), se vio obligado a investigar Carpizo, quizá no por el informe que habían escuchado y sabían que teníamos en nuestras manos, sino porque la Embajada Norteamericana, a través del Departamento del Estado, se quejó de la corrupción que existía en Tijuana. O sea que eran tres líneas: nuestra investigación, la queja de los norteamericanos y Gobernación obligada a investigar a Virgilio seguramente por la queja de los norteamericanos. Así que, cuando vimos que por haber denunciado con un informe al siguiente día Virgilio es cesado fulminantemente, eso nos da la razón de que todo lo que estábamos diciendo tenía sustento. La Secretaría de Gobernación no va a dar de baja a un delegado simplemente porque alguien le está diciendo. Primero abren toda una investigación. Como en este país hay una enorme impunidad, las denuncias pueden atorarse y nunca concluir en nada. Pero aquí, el hecho de que la Secretaría cesara a él y a los otros dos funcionarios no hacía sino reforzar y validar lo que estábamos diciendo: que Virgilio estaba recibiendo grandes cantidades de dinero; estaba recibiendo alrededor de… no recuerdo si eran 40 mil ó 50 mil dólares por semana. Quizá la cantidad suena mucho, pero no es mucho comparado con el número de grupos de polleros (los cárteles y los polleros locales) que se movían y se mueven todavía en la zona. Es una enorme cantidad de dinero lo que viene por parte de tráfico de indocumentados y las autoridades son partícipes de lo mismo, no sólo el Instituto Nacional de Migración, [sino también] la Procuraduría General de la República; es decir, varias instituciones son partícipes porque los polleros, los grandes, pagan protección. Y eso era lo que sucedía en el 94. Así es que Virgilio pues no hizo más que hacer y copiar lo que habían hecho delegados anteriores; pues simplemente hacía lo mismo y seguía recibiendo dinero, pero nunca se imaginó que lo íbamos a investigar y menos se imaginó que la propia Secretaría de Gobernación lo iba a investigar y menos que había quejas del lado norteamericano.

 

[Limón Rojas: “Es un pendejo”]

 

Pues me hace esos comentarios el Dr. Carpizo, de que perdió la cabeza Virgilio y no sé qué. Y no me acuerdo si una semana o dos me habla el Secretario de Educación. No es que yo tenga la gran amistad con el Secretario de Educación, pero yo lo había conocido en otras circunstancias. El Mtro. Limón Rojas había trabajado en el Instituto Nacional Indigenista. Bueno, yo lo había conocido en otras circunstancias. Y él era amigo, o hasta ese momento no sé si ahorita, de Virgilio. Y me habla por teléfono para preguntarme que pues si había denunciado a Virgilio; porque salieron notas en la prensa nacional, Reforma y no recuerdo qué otros periódicos nacionales, Los Ángeles Times, también; y me pregunta que cómo estuvo esa situación. Y le platico al Mtro. Limón Rojas, y en una parte de nuestra conversación, que también grabé, me dice: “Siempre supe que éste era un pendejo. Es un pendejo”, porque el Maestro hablaba a veces muy fuerte. Dice: “Siempre supe que éste era un pendejo. Éste es un pendejo”, sin saber que le estaba grabando la conversación.

 

[Los “siete pecados capitales”]

 

Pues le dan cese fulminante. Va unos días al Reclusorio Norte. Sé que contrata abogados, seguramente muy caros. Logra salir. Y como en este país hay una gran impunidad… Los delitos eran siete. No recuerdo pero están en Reforma, yo tengo esa nota de Reforma donde hablan de los siete delitos o los “siete pecados capitales” de los que fue acusado. Y sale. Bueno, me parece un asunto muy bochornoso, penoso, porque es un tijuanense.

 

[La petición]

 

Y pasan los meses y casualmente me lo encuentro a Virgilio en Chula Vista el mercado Ralphs. Bueno, él se me acerca y, ya, me saluda. No es un asunto personal. Yo lo denuncié por funcionario corrupto. No es un asunto personal. Y me dice que quiere hablar conmigo, que si quiero ir a desayunar a su casa y sí, yo no tengo ningún inconveniente en ir a desayunar a su casa. Virgilio vive ahí en la Chapultepec, en una casa bastante grande. Bueno, voy a su casa, y ya en el postre me dice: “Víctor, pues quiero pedirte un favor. Quiero que públicamente te retractes”. “No —le digo—, no me voy a retractar porque, veme a los ojos, tú y yo sabemos que estabas metido en la corrupción. Si yo me voy a retractar imagínate en qué papel voy a quedar”. “No pues yo te pido que te retractes porque pues yo tengo una carrera política y no sé qué”. “No, no me voy a retractar. Cómo crees que voy a hacer eso. Si tu y yo sabemos, y Carpizo también, y Navarrete y Ochoa, que tú estás metido en la corrupción. Yo no voy a hacer eso. Por supuesto que no lo voy a hacer”. Bueno, nos despedimos civilizadamente.

 

[Secretario de Educación de BC]

 

Y meses después, o semanas después lo nombran Secretario de Educación en el estado. Yo no sé lo que hizo. La verdad, me pareció… Yo no dije nada cuando lo nombraron. Él espero quizás seguramente que yo dijera algo públicamente: “Éste es un corrupto”. Yo no dije nada porque nosotros lo denunciamos en su momento, cumplimos con una responsabilidad como ciudadanos.

 

[CECUT: “Un puesto político”]

 

Y hoy me entero, meses atrás, que lo nombran director del Centro Cultural. A mí me parece una imprudencia de las autoridades. Sé que es un puesto político y sé que en ese contexto lo nombraron, pero alguien con estos antecedentes de corrupción creo que no debería estar ahí. Yo, como tijuanense, no estoy de acuerdo con ese nombramiento porque creo que los delitos de los que se le acusaron, y de los que finalmente salió airoso por razones políticas, y por los abogados que contrató no fue a dar a la cárcel (bueno, fue a la cárcel por unos días, pero no fue castigado como debió haber sido castigado), no me parece la persona más idónea para ocupar ese puesto. Eso fue lo que sucedió.

 

¿Cómo se le da la absolución a Virgilio jurídicamente?

 

[Carpizo y la absolución]

 

Lo que pasa es que él tenía una amistad con Carpizo, y yo asumo que Carpizo… Los delitos por los que lo denuncian finalmente Carpizo… creo que algo hicieron y termina denunciado por asuntos de carácter administrativo. O sea, por razones políticas, los delitos fuertes no sé cómo se diluyeron y terminó siendo señalado ya en asuntos legales y jurídicos por cuestiones administrativas que le permitieron salir de prisión y solventar esos problemas. Pero, si se hubiera aplicado el peso de la ley y hubiera un Estado de Derecho en este país, no sale, porque los delitos eran fuertes y había pruebas suficientes para señalarlo. Pero pues se dio entre la impunidad y el amiguismo y esas cosas. Pues salió finalmente. Salió.

 

¿Y qué opina de quienes argumentan que este problema ya no es vigente?

 

[¿El problema es aún vigente?]

 

Bueno, es cierto. Sucedió en 1994, en julio del 94, cuando hicimos la denuncia y Gobernación también la hace. Pero no creo que daba ni debe soslayarse. Yo a lo mejor puedo pensar que Virgilio ya se rehabilitó, pero es algo que sucedió y que habla de su personalidad, y que para mí tiene un peso específico en el nombramiento como director del Centro Cultural y creo que es algo que debe de tomarse muy en cuenta para un nombramiento de esa naturaleza. No me cabe que alguien que tuvo ese antecedente vaya a tener como un “borrón y cuenta nueva”. Yo no soslayo que se haya rehabilitado, pero no me cabe que vaya a haber, por parte de la autoridad, borrón y cuenta nueva de un hecho tan grave que se quiere minimizar como si hubiera sido una falta de tránsito. No se trató de una falta de tránsito. El hombre fue dado de baja, consignado y puesto a la disposición de un juzgado y de un juez y fue a dar a prisión unos días y fue señalado por una organización, por lo menos como la nuestra que hemos tratado de ser muy pulcros en las investigaciones que realizamos. No estábamos hablando en el aire. Estábamos hablando de altos niveles de corrupción donde ellos estuvieron involucrados, él y su gente, en este tipo de asunto. No pues yo no comparto su opinión, por supuesto que no, pero también hay que ver quiénes son los que tratan de minimizar el problema: pues quienes son acusados, pero no creo que otros ciudadanos lo vean como algo menor que no deba de tomarse tanto en cuenta.

 

¿Se podría hablar de una cierta intención de detener el informe de parte del gobierno como una manera de amiguismo?

 

[La virtud de Virgilio]

 

Bueno, yo hay algo que sí le reconozco a Virgilio, y tengo que reconocer esa virtud que tiene. Virgilio, para mí, es un tigre de papel, pero tiene una virtud: su virtud es… No es ni un hombre de ideas ni un intelectual, a pesar de que haya escrito 12 libros, que yo no sé dónde están ni quién los lee porque yo nunca he visto que ninguna primaria los tenga como libros de texto. La virtud de Virgilio es su habilidad para articularse a través de las relaciones personales con el poder público. Ésa es su habilidad: su habilidad es hacer relaciones con los hombres del poder público. Y en esa habilidad que tiene, pues tiene muchos amigos que se mueven en el más alto nivel. Eso no puedo dejar de… A él no le interesa la gente de abajo. Hay un desdén hacia los de abajo. A él le interesa este tipo de relaciones, y así se ha movido. Y en este país, que es un país que se mueve de esa forma, pues los hombres del poder que lo apoyan pues por supuesto que no tendrán ningún interés en un informe. Que, en un momento, los hombres del poder sí lo denunciaron pero que hoy lo protegen. [La dirección del CECUT] es un puesto que se dio por relaciones políticas, no de preparación ni de concurso en la sociedad. Aquí a nadie nos preguntaron si querían a fulano de tal, sino que fue algo que se impuso por una decisión política.